¿Es afectada la biología humana por campos magnéticos?

La literatura científica está llena de estudios de la influencia de los campos magnéticos débiles en sistemas biológicos. A menudo motivados por los presuntos peligros generados por los campos electromagnéticos que acompañan la distribución y uso de la energía eléctrica, la mayoría de estos informes y artículos reportan efectos definidos. Su asociación con la incidencia en el desarrollo del cáncer, alteración del comportamiento psicológico, de la inducción de imágenes cerebrales y hasta de la rabdomancia, son algunas de los efectos que se le atribuyen.

Sin embargo, en los relativamente pocos casos en que la replicación de los experimentos de forma independiente ha sido intentada, los resultados originales por lo general han demostrado ser irreproducibles.

La situación no es acompañada por pruebas rotundas dada la escasez de mecanismos biofísicos por los cuales  los campos magnéticos débiles podrían interactuar con la biología humana.

Aunque no hay ninguna duda que estos efectos observados son reales, nadie seriamente cree por ejemplo que la fotosíntesis “in vivo” podría ser magnéticamente sensible y mensurable.

En los últimos 10 años, se han acumulado pruebas para apoyar la propuesta de que la capacidad de las aves para detectar la dirección de campo magnético de la tierra (∼50 μT) que se basaría en la fotoquímica de los pares radicales. El más probable candidato magneto-receptor  para esta brújula biológica,  es la proteína fotoactiva, cryptochrome, (CRY) en la que aparentemente se formarían “in vitro” pares radicales adecuados de flavina-triptófano después de la excitación por la luz azul.

Magnetocepción

Como señalamos anteriormente, en muchos animales migratorios, las reacciones químicas sensibles a la luz involucran la proteína flavoproteina cryptochrome (CRY). Los científicos consideran que esta proteína juega un papel muy importante en la habilidad de percibir el campo magnético terrestre. Estudios previos realizados en el laboratorio mostraron que la CRY encontradas en las moscas puede incluso funcionar como un sensor magnético dependiente de la luz.

CRY1
Proteína CRY1

La Cryptochrome en las neuronas fotorreceptoras de los ojos de las aves está involucrada en la orientación magnética durante la migración. La Cryptochrome también es esencial para la capacidad luz dependiente de la mosca Drosophila para percibir los campos magnéticos, además, los campos magnéticos afectan a la cryptochrome de la Arabidopsis thaliana y su comportamiento de crecimiento se ve afectado por los campos magnéticos en presencia de luz azul (pero no luz roja).

De acuerdo con un modelo, la cryptochrome forma un par de dos radicales con espines correlacionados (electrones con giros opuestos o en el mismo sentido)  cuando son expuestos a la luz azul. La aparición de esos pares radicales generados por la luz y la correlación del estado del par radical han sido confirmados recientemente en una cryptochrome de Xenopus laevis, sin embargo, las pruebas recientes de Arabidopsis thaliana cryptochrome también sugiere que los pares radicales pueden ser generados por la reoxidación independientemente de la luz, en la oscuridad, de la proteína Flavina por el oxígeno molecular mediante la formación de par radical de spines correlacionados de FADH- superóxido.

La  magnetocepción  estaría relacionada y basada en el efecto de los campos magnéticos circundantes sobre la correlación de los spines radicales (paralelo y anti-paralelo), lo cual afecta la duración y vida media de la cryptochrome activada.

La activación de la cryptochrome puede afectar la sensibilidad a la luz de las neuronas retinales, con el resultado final de que  el animal puede “ver” el campo magnético, tal como puede verse en la siguiente imagen que muestra como sería la visión de un pájaro desde 200 m de altura en la 8 direcciones cardinales.

magnetic_vision

La magneto recepción en el ser humano

Para las tortugas marinas y las aves migratorias, la capacidad de percibir el campo magnético de la Tierra es crucial para la navegación en los largos viajes que estos animales realizan durante la migración. Sin embargo, en general se asume que los humanos no tenemos un sentido innato para percibir el magnetismo terrestre.

Una nueva investigación muestra que la proteína de la retina humana, CRY2, puede funcionar como un sensor de luz sensible al magnetismo cuando se implanta en las moscas Drosophila, descubrieron los investigadores de la University of Massachusetts Medical School.

Para medir si la proteína humana tenía las mismas propiedades de sensibilidad al magnetismo, los investigadores crearon un modelo transgénico de la mosca Drosophila con su propiedad de sensibilidad al magnetismo nativa inhibida, pero permitiendo expresar geneticamente a la proteína humana hCRY2  en lugar de la cryptochrome de la mosca. Los investigadores comprobaron que estas moscas transgénicas pudieron sentir y responder a los campos magnéticos de forma sensible y dependiente de la luz como con la proteina origial..

Este descubrimiento demuestra que la hCRY2 humana puede funcionar como un sistema de sensor magnético y abre el camino para investigación futura sobre la magneto recepción humana.

FUENTE:

http://www.pnas.org/content/early/2012/01/18/1120531109.full.pdf+html

http://www.ks.uiuc.edu/Research/cryptochrome/

http://noticiasdelaciencia.com/not/1886/_tiene_el_ser_humano_una_cierta_capacidad_sensorial_para_captar

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2 pensamientos en “¿Es afectada la biología humana por campos magnéticos?

  1. Muy buen artículo. Pero no creo que pueda la ciencia crear un dispositivo para ver los campos magneticos como para ver los rayos infrarrojos.

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  2. Una buena entrada.
    Hace años hubo publicaciones relacionadas con la potencial sensibilidad humana a campos magnéticos en zahoríes (recogido en “La Recherche”) y también se atribuyó al campo geomagnético la posibilidad de orientación de un grupo de estudiantes a los que se les vendaron los ojos (no recuerdo la referencia, pero creo que se publicó en Science).
    Exceptuando la magnetoencefalografía y la obvia utilidad de los campos magnéticos en la NMR de imagen, es un campo relativamente poco investigado.En el ámbito que preocupa, los posibles efectos mutagénicos de antenas, transformadores, cables, etc., especialmente en leucemogénesis, creo que estamos como hace 30 – 40 años: sigue la preocupación pero no hay pruebas consistentes que la sustenten.

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