La vajilla y envases de metal de su cocina pueden estar radioactivos.

Usted podría estar bebiendo de un termo, comiendo en un plato, usando un cubierto o cocinando en una olla de metal que fueron hechas con chatarra radiactiva. La contaminación ambiental de radioactividad sumada al peligro de la chatarra radioactiva no es tan evidente dado que no es perceptible y sus efectos se notan a largo plazo, y es así que no genera tanta alarma en la población como otras amenazas. Sin embargo existe y es real.

La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha comunicado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que ha detectado la presencia de material radiactivo en un contenedor de transporte que iba a ser enviado desde el Puerto de Algeciras (Cádiz) a Turquía. Sigue leyendo